jueves, 11 de mayo de 2017

Silencios

A raíz de cosas que me suceden en la vida me ha dado por pensar en las clases de silencios. Al recogerlos y clasificarlos mentalmente, compruebo que todos y cada uno de ellos tienen su valor. 
Aquí os dejo unos cuantos:
-Silencio que me sobrecoge: cuando me quedo sin palabras tras saber que le sucede (o ha sucedido) algo grave a alguien conocido y querido, sea real o virtual.
-Silencio que me acoge: cuando estoy deseando llegar a mi casa y cruzo, por fin, el umbral de la puerta. Me siento ya a salvo de todo.
-Silencio que me incomoda: cuando me encuentro a "ese" vecino que me increpó en una reunión.
-Silencio que me enerva: cuando me someto a algún tipo de prueba o examen, o espero nerviosa su resultado. 
-Silencio que me abriga: cuando entro en una iglesia vacía y, paradójicamente, fría.
-Silencio que me habla: cuando me abrazan o acarician sin hablar. 
-Silencio que me duele: cuando pido sinceras disculpas tras una discusión y no obtengo ni un "sí", ni un "no".
-Silencio que me intriga: cuando recibo alguna llamada telefónica y nadie me responde al otro lado (¿hace falta que reitere aquí que soy curiosa?).
-Silencio que me evade: cuando en verano me sumerjo debajo del agua en la piscina (éste es uno de mis silencios favoritos).
-Silencio que me desvela: cuando me despierto de madrugada y me pongo a pensar y a escuchar el silencio.

54 comentarios:

  1. Todos, todos tus silencios tienen importancia, todos nos hablan, aprendamos a escuchar. Me ha encantado tu entrada soy fan de los silencios y ahora clasificados por ti mucho mas. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ésa es la cuestión, creo: aprender a escuchar.
      Qué bonito que te definas "fan" de los silencios en un mundo en que impera el ruído que, por otra parte, tantos seguidores genera.
      Mil gracias por tus palabras, ¡un beso, Ester!

      Eliminar
  2. Hola! Que gran entrada, sin duda hay muchas clases de silencio y por suerte algunos son buenos!

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Bea, hay silencios que tienen una connotación peyorativa, pero si nos paramos a pensar hay muchos positivos, bonitos, relajantes, simpáticos...
      Un beso

      Eliminar
  3. Los silencios dicen mucho, más que las palabras. Me gustan los silencios de dos personas que se aman, el del contacto con la naturaleza, el de cuando los maravillamos con algo muy hermoso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es muy bello ese silencio al que aludes de maravillarse ante algo hermoso, pero más bella es la persona que tiene esa predisposición, ¿verdad?
      Muchas gracias por los que nos aportas. El del contacto con la naturaleza también es digno de alabar.
      Un abrazo, Sara.

      Eliminar
  4. Todos silencios que tenemos todos, pero que solo vos supiste oir para plasmarlos acá, tan bien detallados.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ohhh, me encanta ese "silencios que vos supiste oir", ¡precioso juego de palabras!
      Cierto, Raúl O., por lo general todos tenemos todos los silencios que yo detallé y muchos más que habré olvidado.
      Un abrazo

      Eliminar
  5. Muy bien pensado y mejor explicado, Chelo. Ciertamente hay muchas clases de silencio y las has definido a las mil maravillas. Tendré que pensar en mis silencios, quizá encuentre alguno que no esté entre los de tu lista. Ahora mismo estoy en un silencio, el meditativo, jeje
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El silencio meditativo que tú aportas es también uno de los que más nos ayudan a crecer como personas. Si encuentras más, vuelve y lo compartes con nosotros.
      Yo te agradezco mucho que consideres que los definí bien, Josep Mª.
      Un abrazo silencioso

      Eliminar
  6. Yo prefiero el silencio en mitad de la noche. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El de mitad de la noche no tiene parangón, Susana. Aunque en verano, sobre todo, se oiga algún grillito ;-)
      Muchos besos

      Eliminar
  7. Bonita e interesante reflexión sobre los silencios, tus silencios, y la verdad es cierto hay tanto y tantos silencios que cada uno nos atrapan con distintos sentimientos.
    Me ha encantado Chelo. un beso. TERE.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy bien visto, Tere. Cada uno de los silencios es cierto que te lleva a sentir algo distinto (paz, miedo, amor, nervios...).
      Gracias por tus palabras.

      Un beso bien ruidoso para que te animes ;-)

      Eliminar
  8. Qué bonito y completo catálogo de silencios, Chelo. Solemos asociar el silencio a la ausencia de lenguaje, de significados e incluso de sentimiento, pero nada más lejos de la realidad tal y como nos muestras hoy en tu entrada :)

    De tus silencios el que más odio es el de la noche cuando no puedo dormir, será porque últimamente lo experimento con demasiada frecuencia; y el que más me gusta es el que se acompaña de caricias y abrazos, solo con las respiraciones de fondo. Dice mucho y todo bueno :))

    Gracias por este regalo, Chelo, y ojalá que todos tus silencios sean siempre positivos.

    ¡Besitos de viernes, guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, Julita, me solidarizo contigo ya que últimamente yo también 'escucho' demasiado el de la noche.
      Por otra parte, con el precioso complemento que añades al de las caricias y abrazos en silencio, éste es el top de la lista.
      ¡Si es que siguen apareciendo cosas que tenemos en común! no sabes cuánto me alegra, solete.

      Gracias a ti, por tu comentario y por tus deseos, ¡que tengas un buen fin de semana!

      Eliminar
  9. Hola Chelo. Profunda entrada. Es lamentable que, a veces, no escuchen, lo peor es porque no saben ni se lo proponen.
    Me llega a lo más hondo tu escrito, gracias guapetona.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tan solo hay que prestar atención y se escuchan todos esos silencios. Pero hay que predisponerse a ello, como creo que quieres dar a entender.
      Muchas gracias a ti, Mari Carmen; me alegra un montón que te "llegara" lo escrito.
      Un beso

      Eliminar
  10. Muy bonita tu reflexión sobre los silencios, tantos y tan importantes, aprender a entenderlos, disfrutarlos en algunos casos y en otros a sobrellevarlos pero los silencios también forman parte de nosotros. Me ha gustado mucho como lo has contado.
    He recordado una frase con sentido algo distinto que dice no hay silencio en una mirada y es que hay silencios y silencios.
    Un beso y feliz finde

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta que hagas especial mención a esos otros silencios que, bien o mal, nos toca sobrellevar porque hay veces en que ni se puede ni se debe forzar el fin de los mismos.
      Y la frase que aportas no la conocía. Viene a decir lo de que hay miradas que hablan.
      Gracias por tus palabras, amiga. Que te guste el post es un plus añadido a esta tarde de domingo.
      Un beset molt fort.

      Eliminar
  11. El silencio más difícil de encontrar es el silencio interior. Somos seres muy ruidosos e inquietos.
    Un entrada que dentro de su sencillez es profundamente interesante.
    Guardo un silencio respetuoso y admirado.
    Besos queditos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuánta razón tienes...El silencio interior es difícil porque toca acallar todas esas voces que nos están continuamente dando órdenes o indicaciones.
      Que te parezca interesante el tema, me alegra mucho.
      Yo te mando, en cambio, un sonoro beso lleno de mucho ánimo ;-)

      Eliminar
  12. EXCELENTES MANIOBRAS DE SILENCIOS.
    ABRAZOS

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Contundentes palabras, ReltiH, ¡muchas gracias!
      Un abrazo

      Eliminar
  13. Hay un montón de tipos de silencios pero creo que cada uno en su momento, todos tienen algo de importancia. Decía una frase por ahí: "No digas nada si lo que vas a decir no es más bonito que el silencio".

    Un besito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, depende del momento y de cómo nos sintamos el que interpretemos los silencios de una u otra forma, ya que la susceptibilidad también influye mucho.
      Siempre me ha gustado mucho esa frase que aportas, Clara, pero qué pocas veces nos quedamos callados.
      Un beso.

      Eliminar
  14. Muy bien descritos esos tipos de silencios; me he visto envuelto en ellos. Hay uno que añadiría, que me molesta en especial, y se da en las redes: cuando le pregunto o le aclaro a alguien alguna cosa y no recibo ninguna respuesta. O cuando por un grupo de wasap se te ocurre poner el enlace a tu blog, y a tus relatos, y nadie rechista.
    El que más me agrada,es el que se produce cuando estás en casa al lado de la persona que quieres. Es el silencio cómodo que se da entre quienes se conocen y les basta con estar juntos, uno al lado del otro, sin forzar la conversación.
    Un beso, Chelo. (Breve pero sustanciosa entrada)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te entiendo perfectamente porque a mí también me resulta molesto lo que apuntas, y más cuando aclaras algo a alguien (qué menos que un "gracias"...). A esta categoría que aportas la llamaría sencillamente "silencios que molestan" (o también "maleducados").
      El silencio provoca muchas situaciones incómodas, pues es cosa mala (o yo lo llevo mal) el hecho de no saber qué decir.
      Por contra, estar con alguien con quien no haga falta forzar una conversación proporciona descanso y da respiro, es lo ideal.

      Gracias por tu aportación y tus palabras, ¡un besazo, Ángeles!

      Eliminar
  15. ¡¡Qué bonito, Chelo!! A pesar de lo mucho que me molesta el ruido, hay silencios que pueden ser aún más molestos.
    Yo añadiría los silencios profesionales, cada uno en su profesión sabe lo que tiene. Yo detesto cuando lanzo una pregunta al aire, en medio de la clase, preguntando por algo que se ha explicado y es de sobra conocido, y en ese momento se hace un silencio digno del espacio exterior. Y no porque no sepan la respuesta sino porque ¡¡no han escuchado la pregunta!!
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, Rosa, el caso que cuentas creo que se da con demasiada frecuencia en las aulas, ¿verdad? muchas veces se debe a la falta de atención de los alumnos, pero otras yo creo que también por el dichoso miedo escénico (y, cuando no, por ignorar la respuesta).
      Tienes razón al llamarlos "silencios profesionales".
      Me has recordado los que se producen en reuniones de vecinos en que muchos callan y luego, cuando ya no es momento, se quejan. Estos serían los "silencios cobardes".

      Muchos besos

      Eliminar
  16. ¡Hola!
    Qué chulo.
    Comparto todos excepto el último, odio meter la cabeza bajo el agua en la playa o piscina, me da una claustrofobia...
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente comprensible, Gema. A mí, en cambio, me encanta escuchar el silencio dentro de un medio distinto como es el acuático.

      Besos

      Eliminar
  17. Nunca me habría dado cuenta de cuántos tipos de silencio hay si no fuera por esta fantástica publicación.
    El silencio que hay en medio de la noche cuando casi todos están ya durmiendo a mí me transmite mucha serenidad, me relaja y si no tengo sueño me hace ser más creativa.
    Genial y original post.
    Un beso grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que consideres fantástica mi entrada me provoca no un silencio sino una sonrisa y todo mi agradecimiento.
      Es verdad lo que dices del silencio de media noche, cuando hay calma y sabes que todo está bien. Pero cuando quieres dormir y no puedes el silencio se hace molesto.
      Ahora ya sé de dónde nace mucha de tu creatividad, compañera ;-)

      Muchos besos

      Eliminar
  18. Hola Chelo! Es verdad que hay mucho tipos de silencio y que cada uno expresa sentimientos diferentes, algunos positivos y otros negativos.
    Lo que está claro es que tu entrada me ha encantado, está llena de significado.
    Un besito!! :))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son cosas cotidianas en las que, a veces, no reparamos. Si prestamos atención, vemos (como bien dices) que unos son positivos y nos reconfortan, y otros negativos y nos molestan, pero es la vida misma la que nos los ofrece a cada momento, y nosotros los que hacemos por escucharlos (o no).
      Gracias por tu opinión, María.
      Un beso

      Eliminar
  19. Dejaste para el final el silencio que desvela, el silencio del insomnio, quizás por coincidencia o porque es el más importante. Importante, porque si no lo sabes administrar con cautela, paciencia y ternura, el silencio del insomnio te puede llevar a rozar un destello de locura.

    Saludos y saludes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te digo, Julio D. Dejé para el final el silencio que desvela simplemente por cuestión estética del post.
      No sabía lo que dices pero no me parece raro porque no poder dormir debe ser un auténtico infierno ya que el sueño repara y prepara.
      Un beso, y gracias por lo interesante de tu comentario.

      Eliminar
  20. Cuantos silencios has recopilado, y todos ellos si me pongo a pensar "en silencio" seguro de que los he escuchado todos o casi.

    Tu post es de lo más ilustrativo, a mi el silencio que más me gusta pero también el que más me cuesta de escuchar, es el silencio que tiene la mente cuando no piensa, no opina y solo se deja llevar por la quietud de la misma.

    Muy bueno el análisis que has elaborado, querida Chelo, además de educativo y para pensar.

    Un fuerte abrazo, guapa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué difícil es lo que acabas de decir, Mila. Dejar la mente "en blanco" o dejarse llevar por la quietud es realmente complicado. Si a todo lo que nos va sucediendo en el día a día le sumamos todo lo que planificamos o, incluso, lo que soñamos, apenas queda espacio para el silencio en nuestra mente.
      Considero que hay que hacer un verdadero esfuerzo por dejarle un necesario "huequecito" en ella, por lo que me solidarizo contigo.

      Muchas gracias por considerar ilustrativo y educativo el post, amiga. Eres un encanto y esto lo digo bien alto ;-)

      ¡Muchos besos!

      Eliminar
  21. Me ha encantado esta entrada, Chelo. Cada uno de los silencios que recoges me ha dicho algo (jajaja, ¡qué paradoja que un silencio pueda "decir"). Uno de los más sugerentes y sanador para mí es el silencio como evasión. A veces, cuando estoy en un momento emocional muy intenso y estresante, me sumerjo en la bañera y me quedo un buen rato con la cabeza bajo el agua. Es un bálsamo... ¡Muchos besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo practico mucho ese silencio que me acabas de definir, por eso lo puse como "evasivo", y me gusta esa palabra que empleas: sanador. Así lo veo también, ya que esos silencios hacen de borrador de esa pizarra que es la mente.
      Gracias por tu aportación, D.P.
      Y tienes razón, hay silencios que 'dicen' y algunos hasta gritan ;-)
      ¡Un besazo!

      Eliminar
  22. Me gustan los silencios Chelo, hago míos casi todos. Buena entrada para reflexionar.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Conchi. No me planteé hacer la entrada en plan reflexivo, sino porque había 'escuchado' varios de los silencios en un corto espacio de tiempo y me dio por escribirlos.
      Un beso

      Eliminar
  23. Preciosa entrada, soy de los que opinan que solo hay que hablar cuando se mejore el silencio. El ruido aturde, el silencio pacifica, incluso cuando hay silencios que parecen que partirte por la mitad son preferibles a las palabras que en ese instante se pudieran decir. Quizá ese es uno de los problemas de la sociedad actual donde el silencio parece sospechoso, culpable y es necesario llenarlo de palabras sin sentido. Saludos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué buen enfoque le has dado al silencio, David, diciendo que el silencio resulta sospechoso y culpable. Es verdad, incluso desde niños se nos dice que tramamos algo cuando estamos en silencio.
      Estoy de acuerdo contigo, pues yo también prefiero un silencio que me "rompa" a una palabra que me hiera.

      Gracias mil por tu reflexivo comentario y por tus palabras.
      Un beso, David.

      Eliminar
  24. hola chelo! creo que hay otro silencio, el silencio del respeto, como el que estas buhas hacen cuando te leen y solo se conectan los corazones, ese me gusto mas, silencio de corazones que a veces hacen tanto ruido!!!!!!gracias, hermosa chelo, saludosbuhos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, el silencio de corazón que palpita es el que provocáis en mí cuando leo vuestros maravillosos comentarios.
      El de respeto al leerme os lo agradezco no sabéis cuánto, y es mutuo...

      ¡Unos besosbúhos nada silenciosos para las dos!

      Eliminar
  25. ¡Hola Chelo!
    Me encanta tu clasificación de silencios, los has reflejado perfectamente, conforme iba leyendo iba pensando.. no podrías reflejarlo mejor. Una idea muy buena para reflexionar sobre cada uno de ellos, seguro no saldría alguno más.
    Enhorabuena Chelo y un abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si es que son cosas que nos pasan a todos, pero hasta que no hay un detonante que hace que te pares y pienses, pues no acabas de caer en la cuenta.
      Me alegra que creas que los he reflejado bien y que dan pie a la reflexión.
      Un abrazo enorme, Xus

      Eliminar
  26. Hola!

    Todos los silencios los he vivido en algún momento de mi vida y es una manera genial de definirlos, por lo menos es lo que me ha parecido, el de la piscina también es de los favoritos, me encanta esa evasión.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Esher, encantada de verte de nuevo en mi blog.
      Me alegra de que también te guste ese silencio debajo del agua en la piscina, es muy apacible porque es como que estás (y estás) en otra dimensión.
      Gracias por tus amables palabras.
      ¡Un beso!

      Eliminar
  27. Creo que los silencios hay que explicarlos, así como tú lo haces tan bien, Chelo. Para que el otro sepa cómo es uno, porque cuando uno no dice nada, es probable que el otro tampoco nos diga nada. Y así se llega al malentendido, mala cosa, según mi humilde opinión. Y tus silencios los has explicado con tal claridad que casi que se puede ver dentro de tu alma. Es gratificante leer tus cosas.
    Un beso.
    Ariel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Precisamente el primer silencio del que hablaba es el que más presente tengo ahora.
      Los malentendidos pueden ser fruto tanto de las interpretaciones como, efectivamente tú comentas, de los silencios.

      Gracias, Ariel, por decir que te parece gratificante leer mis cosas. Y si, además, te resultan claras me alegro muchísimo, pero tampoco sabría escribirlas de otra manera.
      Un beso

      Eliminar

♥Tu opinión es muy importante para mí♥