jueves, 15 de junio de 2017

"Las vírgenes suicidas"


Esta es la 12ª entrega de la Sección Alalimón.


Película del año 1999, de 97 minutos de duración y dirigida por Sofia Coppola.
Para muchos es una brillante adaptación de la novela de 1993 de Jeffrey Eugenides que ha leído Kirke, por lo que aquí os dejo el enlace a su post

Según El Cultural, con esta película Sofia ha conseguido estrenarse como directora y quitarse la etiqueta de "hija de papá", dado que también contaba ya con amplia experiencia como fotógrafa de moda. 
Para mí es una película rara cuanto menos, por lo que de original tiene el argumento, de esas que no sabrías si recomendar o no.



Las protagonistas son las hermanas Lisbon: Cecilia, Lux, Mary, Therese y Bonnie, chicas de largos cabellos rubios por las que suspiran los chicos del barrio, e hijas de unos déspotas y opresores padres, interpretados estos de forma excelente por James Woods y Kathleen Turner, que pretenden tener todo bajo control con una mentalidad más bien retrógrada, impidiéndoles desenvolverse de acuerdo a lo que sería propio de su edad.

Con estas cinco chicas rubias se da la paradoja de que su muerte hace que se conviertan en leyenda. Dormían en un mismo cuarto creando un 'microclima' impregnado de tristeza y aburrimiento. 
Y cuando no dormían se encontraban siempre allí echadas, desesperanzadas y entrelazadas, cosa que llama la atención porque estaban aisladas del mundo exterior y nadie conseguía entender el porqué: ni el psicólogo, ni el cura, ni los vecinos, ni el narrador, ni yo como simple espectadora...

Sin embargo, el principio del fin de la situación comenzó con un baile escolar que, para bien o para mal, desató el entusiasmo de las muchachas.

A propósito del narrador, es peculiar que sea "colectivo", ya que son esos chicos que por ellas se volvieron locos los que cuentan cómo sucedió todo. 

Reescriben la historia a partir de diarios, fotos, discos y recuerdos. Y precisamente a través de los discos, son llamativas las escenas en que las hermanas Lisbon se comunican con ellos por teléfono poniendo aquéllos que tenían letras que describían su estado de ánimo. 
Los muchachos jamás pensaron que las chicas premeditaban un plan macabro y que, además, les acabarían utilizando para llevarlo a cabo.
De todas las escenas la que más me impactó fue la secuencia en que Lux es abandonada por Trip Fontaine en medio de un campo de fútbol americano.

En general, supongo que a todos nos resulta muy difícil entender qué puede llevar a una niña como Cecilia a quitarse la vida (era la más joven y fue la primera que lo hizo), pero ella responde lo siguiente al médico que directamente se lo pregunta:
-"¿Qué haces aquí, linda? No eres lo demasiado vieja para saber lo mala que es la vida" (doctor).
-"Esta muy claro, doctor, que usted nunca ha sido una niña de trece años" (Cecilia).

Como curiosidad contaré que, al informarme sobre la película, he leído que hay una 'leyenda urbana' según la cual fue Thurston Moore  (de la banda neoyorkina Sonic Youth), quien le regalo el libro de Eugenides a Sofía Coppola, y que ella escribió el guión mientras escuchaba "Moon Safari" del grupo francés Air, siendo de este grupo la banda sonora (más bien lúgubre) que podemos oir en la película, en la que también suenan temas de Gilbert O’ Sullivan.

Como frases que me llamaron la atención, transcribiré las siguientes:

-"No importó el modelo de vestido que cada chica escogiera. La señora Lisbon subió los escotes, ensanchó las cinturas y bajó los dobladillos. Al final todos parecían un saco".
-"Reunimos todo lo que pudimos de ellas para que no se nos fueran de la mente, pero se escabullían. El color de sus ojos se desvanecía junto con sus hoyuelos y lunares".
-"No importa la edad que tuvieran, o que fueran chicas, sólo que las amamos y que ellas no nos oyeron llamarlas, y aún no nos oyen, desde dentro de esas habitaciones donde ellas estarán solas para siempre".
-"Las chicas son mujeres disfrazadas que entienden el amor y la muerte".

Para mí, esta última es la mejor aunque no comparta la forma que esas cinco chicas tenían de entender ni una cosa ni la otra. Prefiero, como dice Neruda, que "si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida".




jueves, 1 de junio de 2017

Adiós, Gema



Este improvisado post va dedicado a ti, Gemita, como me gustaba llamarte (tú preferías llamarte "tortuguilla"). Sé que desde allá arriba me ves y también sé que estás junto a tu papi.
No he podido amanecer con peor noticia que saber que allí te has ido para quedarte. 
Como pequeño homenaje, me basta poner algunos comentarios de los muchísimos que nos cruzamos. Los he escogido al azar porque todos eran preciosos, pero dan una idea del tipo de persona que eras, ¡pura vitamina humana!, ¡una auténtica AVE FÉNIX!
Echaré muchísimo de menos tu alegría y, sobre todo, tu cariño.


En mi blog:

 
Gema Avefénix23 noviembre, 2015
Chelo!!!! Me he emocionado al leerte!!! <3 primero, muchísimas felicidades!! Por muchos cumpleblogs más!!! Esta Ave Fénix que te comenta es un poco tortuguilla y para nada quería llegar tarde a tu fiesta!!!
Has mencionada palabras clave para el alma! Palabras que son esencia para salir de entre bambalinas y mostrar tus virtudes con todo su esplendor!!! Dejando los dificiles miedos escénicos a un lado!! Con valentía, entusiasmo, ilusión...
Me ha encantado poder toparme en este mundo tan grande bloguero contigo!! Conectar!!!! El culpable? Una nominación de Julia C!!! La unión? Nuestras palabras!!
Gracias míl de todo corazón por la mención e incluirme dentro de la tarjeta!!espero seguir celebrando junto a ti, muc
hos más cumples!!!!
Me quedo la tarjeta con mucho cariño :-)

Besazos!!


Chelo23 noviembre, 2015
¡Qué bonica eres Gema! No has llegado tarde, lo importante es que has llegado y yo me he alegrado mucho.
Eres una persona fantástica que no podía dejar de mencionar, pues me consta el valor y la importancia que das al entusiasmo y a la valentía que tanto te definen.
Y ya no hace falta que te diga yo cómo llegaron a encontrarse nuestros blogs. porque lo has dicho tú y de una forma tan maravillosa que me he emocionado yo (¿qué no hará posible nuestra amiga común Julia C?).
La verdad es que son casi mágicas estas redes de cariño que tejemos.
Me halaga mucho que te lleves la tarjeta y te mando un beso gigante

En su blog:


Verme en una reducida lista de 4 pesonas es todo un regalo para mis ojos y para este comienzo de semana. No sé cómo darte las gracias, Gemita, eres un encanto, y sé que me lo concedes de corazón. A mí me alegra enormemente haber coincidido contigo en este mundo de la blogosfera, porque tienes unos valores que admiro: tu fuerza de superación aliñada con un excelente y contagioso buen humor.
Me gusta tu manera de introducir las entradas sobre premios, se nota que pones imaginación.
Estaré encantada de responder a tus preguntas, que me han parecido de lo más interesante. Así que, en cuanto tenga tiempo, me pongo a ello. Te avisaré, tú tranquila ;-)
Enhorabuena al resto de compis nominados.

De nuevo ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ G R A C I A S G E M A!!!!!!!!!!!!


Un beso enorme


Gema Avefénix22 de febrero de 2016, 15:26
Hello!! Gracias Chelo:D el haberme topado contigo en el mundo blogger, ha sido un gran descubrimiento!! Aportas a muchas personas, yo incluída!!

Ojalá sea una relación bloguera duradera! De momento disfrutaremos de este buen rollito y la involucración que tenemos por los blogs de ambas!!

Siento una enorme curiosidad por tus respuestas...jjj pero tranqui!! Cuando puedas!! Eres un solete guapa!!

Un besazo!!!!!

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Chelo3 de mayo de 2016, 13:22
Te felicito sinceramente por estos cuatro años, Gema. Como bien dices, tu blog es un cajón de sastre dónde tienen cabida muchos temas, pero lo que más me gusta de él es que en todos los temas, en todos los posts y en todos los comentarios dejas tu especial huella que los convierte en auténticos de verdad.

Tienes razón en que a las musas hay que cuidarlas para que nos hagan seguir adelante y no se aburran, pero no creo que a ti eso te suceda porque siempre tienes algo que decir.

Y estás de entre lo bueno, lo mejor, por tu actitud y tu talante en la vida.

Agradezco enormemente esas chuches que son mi debilidad, y aunque nosotras hace relativamente poco que tenemos contacto, espero dure muuuuuchos años más.
¡Un besazo de cumple!


 
Gema Avefénix3 de mayo de 2016, 22:15
 Buenas noches Chelo!! Muchas, muchas gracias!!! Eres de esos fantásticas descubrimientos que he tenido el placer de conocer en la blogosfera este año!!Me haces sentir bien, tanto en tus comentarios, como en tus posts. Eres una persona que sabe cuidar y mimar a tus lectores!!! Porqué no continuar en contacto y tenerte de referente??
Coge la chuche que quieras, la que más te guste!!! Besazos!!!


¡Hasta siempre, Gema!

martes, 23 de mayo de 2017

Mi primer viaje

Hola amigos. Aquí os traigo el post que Eme publicó en su blog respecto a mi primer viaje. 
Una maravilla de composición que abajo os copio y que podéis ver entero en este enlace: http://viajeyfotos.blogspot.com.es/2017/05/mi-primer-viaje-de-chelo-ferrer.html

20.5.17


MI PRIMER VIAJE DE CHELO FERRER


"¡Hola corazones! Seguimos con nuestra sección de viajes hechos con la brújula imantada de tiempo y nostalgia. Esta vez el viaje viene cargado de regalos y de amigos. Para los que no seguís estos viajes comentaros que es una sección abierta a cualquiera que le apetezca participar con crónicas de su primer viaje, esas anécdotas y momentos inolvidables, y esas fotos de antaño. 

MIGUEL PINA   MILANO NEGRO  XUS CLIMENT  JOSEP Mª PANADÉS  y ROSA BERROS  han traído a este blog sus inolvidables viajes de amor, (incluido aniversario de bodas) unos maravillosos paisajes; algunos no faltos de anécdotas y otros "nada saludables". Son geniales, y no me harto de decir que he disfrutado mucho con cada uno de ellos y los que quedan por subir. GRACIAS.


CHELO FERRER  va a ser hoy nuestra viajera. "



"Chelo es una de las primeras seguidoras que tuvo mi blog. Es una compañera entrañable en esta red donde nos hacemos con vidas prestadas; ella es obsequio y sorpresa en este mundo virtual. Lo mismo te regala un escrito, que una película; te dedica un recuerdo o te colecciona momentos. Te hace un regalo con la misma ilusión que desenvuelve el tuyo y, sin dudarlo, si yo tuviera que jugar a comer manzanas con las manos atadas buscaría a Chelo, y ni se me ocurriría columpiarme en inglés con ella jejeje... Aparte de estas bromas, esta vital compañera levantina imprime una inyección de optimismo con todas las entradas que sube a su blog EL BLOG DE CHELO películas y algunas cosas más. ¡No os lo perdáis!"




MI PRIMER VIAJE.

El primer viaje que recuerdo haber hecho es a Madrid con unos 17 años. Fue con mis padres, hermana y hermano (éste era todavía muy pequeño). Mi padre tenía que ir a la capital por razones de trabajo y recuerdo que fue toda una alegría para nosotros que nos preguntara si queríamos acompañarle. Como mi madre era ama de casa y nosotros teníamos vacaciones escolares con motivo de las fiestas de San José (son Fallas en mi tierra), no había problema de ningún tipo.

Y para allí que nos fuimos los cinco. En tren. De esos trenes eternos que, desde la Comunidad Valenciana, hacían el recorrido por Albacete, creo. Pero esto solo nos importó a la hora de volver, porque ya se sabe que en las 'idas' de los viajes la ilusión pesa tanto como el equipaje.
Recuerdo perfectamente el nombre del hotel en que nos alojamos y el nombre de la calle en que estaba situado. ¿Por qué me acuerdo tan bien de estos datos? porque yo llevaba en mente visitar a una amiga que estaba estudiando allí, en Madrid. Y, claro, esos nombres eran fundamentales en el caso de perderme.
Mis padres confiaron en mí, porque tenía clara la dirección, el bus que debía coger, todo...Todavía no sé ni cómo me atreví a ir yo sola, y lo que es más, cómo llegué a encontrarla, ¡menuda alegría al vernos!.  Se me quedó grabado el momento en que, estando yo en el rellano de la escalera, abrió la puerta una chica que resultó ser compañera suya, y lo primero que pensé es que me había equivocado al anotar su dirección. Cuando apareció ella por detrás, la alegría fue inmensa y nos dimos un abrazo.

Con ocasión de esa visita, recuerdo también haber dado la tabarra al recepcionista del hotel preguntándole, como si estuviera en casa: "¿oiga, me ha llamado alguien?" (no tenía entonces teléfono móvil), y todo porque mi amiga tenía que dejar recado en el hotel de si iba a estar o no en Madrid, para que no hiciera la visita en balde.




El fin de semana, como mi padre ya estaba libre de sus obligaciones laborales, fue muy intenso. Nada más llegar lo que más me llamó la atención fue que las calles eran muuuuuy largas, ya que paseamos por el paseo La Castellana y no se acababa nunca. En consonancia con esto, la cantidad de coches circulando a todas horas por ellas. Recuerdo, como anécdota, que un día salimos a cenar y al terminar dimos tal paseo que, a la hora de volver, no encontrábamos el hotel de ninguna manera, y por poco llamamos un taxi. Nos llevó a ver El Museo del Prado, el Palacio Real, paseamos por el Parque del Retirola Casa de Campo,tomamos un "relaxing cup of café con leche" in Plaza Mayor (entonces no se decía así), y también fuimos al Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

Esta última visita pasará a los anales de la historia de los viajes de mi familia porque era la primera vez que mis hermanos y yo veíamos nevar. Yo, que ya entonces era aficionada a la fotografía, vi una ocasión única de hacer ¡por fin! fotos en la nieve. Les hice posar ponerse aquí, allá, más allá...Todos diciéndome "vengaaa, ya no más, que nos congelamos".

Mi cámara era de esas de carrete de toda la vida y cuando al regresar del viaje lo llevé a revelar, en la tienda me dijeron que lo sentían, que había puesto mal el carrete y estaban todas las fotos superpuestas (-que quede entre nosotros, pero a mí me mosqueaba que no se acabara nunca la posibilidad de seguir disparando fotos-). Luego todos me querían matar, claro, y, ¡cómo no! siempre salen a relucir esas bonitas fotos bajo la nieve que hice del primer viaje a Madrid. Y ése es el motivo por el cual este post no tiene testimonio gráfico personal. Bien que lo siento por Eme que, en esta sección y en su blog en general, luce bellísimas fotos de los lugares visitados, tanto por ella como por todos los blogueros que por aquí van pasando.

Muchos años después he vuelto a Madrid: una primera vez sola (tonta de mí, no quise que nadie me acompañara y luego me arrepentí) a examinarme de unas dificilísimas oposiciones; fue horrorosa la experiencia. Nunca se me olvidará que el recepcionista del lugar en que me alojé, cuando me vio entrar toda pesarosa porque me había salido mal el examen y, encima, me había perdido, me dijo con tono parental "¡pero corazón de buena alma, a estas cosas de los exámenes uno ha de venir bien acompañado!".




Una segunda vez, con amigas, a ver "El fantasma de la Ópera". Recuerdo esa sensación de campar a nuestras anchas por las calles madrileñas como de auténtica libertad y finalmente, el pasado año en dos felices ocasiones: Una con motivo de la presentación de un libro de Pablo Palazuelo, dónde conocí a tres amig@s blogueros (Paloma -alias Kirke Libris-, Francisco Moroz y Juan Carlos Galán) experimenté nervios antes de pisar la capital por lo novedoso que tenía el encuentro en sí, y luego fue una sensación de auténtico y sosegado disfrute de todo (calles, lugares emblemáticos, comida,…) tuvimos una guía de primera por Madrid, que fue Paloma, y comprobé que casi todo seguía como lo recordaba. En otra ocasión, también este pasado año, con motivo de la Feria del Libro, esta vez nos reunimos ellos tres y otras dos amigas blogueras más (Rosa Berros y Conxita Casamitjana). Esta vez el guía fue Francisco, que antes de nuestra llegada, tomó nota de las casetas que valían la pena de visitar.  La ciudad no me ha dejado indiferente en ninguna de las visitas, más bien al contrario, me ha proporcionado variadas sensaciones pero con un elemento común a todas ellas: SIEMPRE, SIEMPRE me ha dejado con ganas de volver a ella.

Para concluir, diré a Eme que ha sido un honor para mí participar en esta sección. Que sepas que me ha encantado este 'viaje' a tu espacio virtual para dejar constancia de mi primer viaje y, sobre todo, que en él me he sentido como en mi propia casa.

¡Un saludo a todos!.


"¡¡¡ Muchas gracias a ti Chelo!!! Entrañable periplo por el recuerdo; y esos encuentros tan recientes... A uno de ellos no pude ir, y eso que fui la promotora del mismo, bueno otra vez será, hay tantas ocasiones como probabilidades que los encuentros ocurran ¿no lo creéis así? Y ahora cambiamos a otra perspectiva de ese Madrid con una musiquita".





Y hasta aquí las bonitas palabras de Eme y el detalle de pensar en mí, tanto a la hora de escoger esta canción de Keane, como a la hora de añadir corazones a la foto del grupo de blogueros.


jueves, 18 de mayo de 2017

"A enemigo que huye, puente de plata"

     Soy de los que digo en cada momento lo que pienso, sobre todo, cuando estoy entre amigos. Algunas veces hasta se acepta bien. Lo defiendo con fuerza, vehemencia y corriendo el riesgo de estar equivocado, pero siempre con fundamento.
Ahora bien, también confieso que discutir es un arte que no tengo y que la asertividad no es mi fuerte. Y es por esto que me enemisté con Alfonso, con el que no he vuelto a hablar desde aquel día en que, comentando sobre nuestros muchachos, le dije que su Paquito era un zoquete, que todos sus otros hijos serían eminencias pero Paquito, era eso, un zoquete.
Alfonso me empezó a recriminar que quién era yo para juzgarle, gritando y casi fuera de sí. Fue entonces cuando le dije que, además, él era un bravucón.
Me soltó tal clase de improperios que nos fuimos cada uno para su casa sin arreglarlo.

     Como para mi las discusiones son: exponer puntos de vista, contrastar, debatir sin separar y, menos aún, sin poner puntos finales en las relaciones, al cabo de un tiempo creí que habíamos llegado a tal punto de no entendimiento que pensé que le debía disculpas por si en algo me hubiera excedido, así que le escribí una carta que personalmente le eché en el buzón de su casa una mañana cuando salí a comprar pan.
 

     Su respuesta fue el silencio. No solo no contestó mi misiva sino que cuando nos encontrábamos en el bar a la hora de la partida hacía la vista gorda. Yo le pagaba algún día el café pero él jamás me lo agradecía. Su silencio me dolía y pensaba que de nada habían servido mil conversaciones anteriores, ni siquiera ese gesto amable del café que estaba teniendo con él.
 

     Como decía mi primo Anselmo, el del pueblo, "no habiendo muertos de por medio" nada es tan grave como para no aceptar disculpas de alguien que tiene el generoso gesto de solicitarlas. No le estaba pidiendo la hora ni que me prestara un libro, le pedía disculpas por decir lo que pensaba de su hijo y, con ello, le mostraba mi voluntad de solucionar nuestro "encontronazo".
Me humillaba tanto su actitud que, finalmente, le tendí un puente de plata hacia el olvido en mi memoria.
 

     Si es que ya me pasó antes con Andrés, al que le dije que su chico era más torpe que un borrico...
Reto de la Comunidad Escribiendo que es gerundio:

*Con este relato participé (sin éxito) en la Comunidad "Escribiendo que es gerundio"
en la sección "Los refranes de tu vida".


 

jueves, 11 de mayo de 2017

Silencios

A raíz de cosas que me suceden en la vida me ha dado por pensar en las clases de silencios. Al recogerlos y clasificarlos mentalmente, compruebo que todos y cada uno de ellos tienen su valor. 
Aquí os dejo unos cuantos:
-Silencio que me sobrecoge: cuando me quedo sin palabras tras saber que le sucede (o ha sucedido) algo grave a alguien conocido y querido, sea real o virtual.
-Silencio que me acoge: cuando estoy deseando llegar a mi casa y cruzo, por fin, el umbral de la puerta. Me siento ya a salvo de todo.
-Silencio que me incomoda: cuando me encuentro a "ese" vecino que me increpó en una reunión.
-Silencio que me enerva: cuando me someto a algún tipo de prueba o examen, o espero nerviosa su resultado. 
-Silencio que me abriga: cuando entro en una iglesia vacía y, paradójicamente, fría.
-Silencio que me habla: cuando me abrazan o acarician sin hablar. 
-Silencio que me duele: cuando pido sinceras disculpas tras una discusión y no obtengo ni un "sí", ni un "no".
-Silencio que me intriga: cuando recibo alguna llamada telefónica y nadie me responde al otro lado (¿hace falta que reitere aquí que soy curiosa?).
-Silencio que me evade: cuando en verano me sumerjo debajo del agua en la piscina (éste es uno de mis silencios favoritos).
-Silencio que me desvela: cuando me despierto de madrugada y me pongo a pensar y a escuchar el silencio.

jueves, 4 de mayo de 2017

Algo (más) sobre mi madre


Dado que este domingo es el Día de la Madre, os contaré más cosas sobre mi madre (de la que ya hablé con ocasión de este día en este post y en este otro). 
Tenía 22 años cuando nací yo y, como ya he dicho alguna vez (podéis verlo en esta entrada), mi hermana Isabel llegó exactamente 11 meses después. 
A la pobre criatura la consideré una "roba-mamás" porque yo estaba loquita por la mía nuestra.

Aprendió a cocinarle a mi padre con una sola mano porque con el otro brazo me sostenía a mí, hasta que un día, haciendo una tortilla, me salpicó el aceite y nunca más quise acercarme con ella a la cocina. 

Con mi padre (al que adoro) yo no quería ir nunca porque recuerdo que me asustaba el hecho de que me moviera uno de sus pies enfundado en un calcetín negro tratando de jugar conmigo. Era mi hermana la que siempre estaba con él, al igual que con mis tías y abuela que vivían abajo, ¡qué otro remedio tenía la pobre si yo no me separaba de mi madre! (se puede ver hasta en las fotos, yo soy la que está cogida de su mano y la que le coge por el hombro).

En casa siempre me recuerdan que un día me dejó con ellas, tías y abuela, para poder acercarse a una tienda que estaba muy próxima a comprarse concretamente unas medias y que, al volver, desde la misma esquina, vio a todas en la calle haciéndole aspavientos y gestos para que corriera, como si se estuviera quemando la casa, y a mí llorar como si se acabara el mundo. Por lo que dicen, yo creía que mi mamá no iba a volver (por lo que cuentan escuché aquello de que se "escapaba" un momento).

A mi h
ermana le cantaba esta canción de Antonio Machín: "Isabel, eres la flor más perfumada que hay sembrada en el jardín de mis amores" y como Machín no cantaba ninguna con mi nombre, se inventó que escribió para mí esa suya que dice: "Mira que eres linda, qué preciosa eres.Verdad que en mi vida no he visto muñeca más linda que tú ".

Precisamente, tanto mi hermana como yo éramos mucho de jugar con muñecas, pero cuando teníamos alguna riña (porque ella tenía la singular costumbre de cortar el pelo a las mías) me decía una cosa terrible para mí, siendo niña como era: "tienes la nariz aguileeeña". Y me cogía cada berrinche...Supongo que de aquellos barros vienen estos lodos.
Un buen día mi madre acabó con estas trifulcas preguntándome: "¿A ti te gusta la nariz de mamá?" y, al decirle yo que sí (¡cómo no!), añadió: "Pues tú la tienes igualita"
Nunca más lloré (por eso en concreto, quiero decir). Y que conste que no tengo la nariz 'aguileña', pero tampoco tan bonita como la de mi madre, las cosas como son.

Cuando me independicé vino conmigo a todas partes, con una paciencia infinita, ayudándome en la tarea de amueblar el piso en el que vivo y, hoy en día, es la persona cuya compañía más me agrada, tanto para ir de compras, como para tomarme un café con una pasta.

Porq
ue si hay alguna persona hecha de buena pasta, ésa es mi madre, la que cocinaba conmigo en brazos, la que me dijo que mi nariz de niña era como la suya y la que se inventó que Machín escribió una canción solo para mí.


 

miércoles, 19 de abril de 2017

"La suma de los días" de Isabel Allende




"La suma de los días, penas y alegrías compartidas, ya eran nuestro destino".

Con esta frase, que engloba el título de la novela, acaba Isabel Allende una historia sobre su vida y la de su particular familia en California.

En ella se abre 'en canal' como:
-Madre de Paula, fallecida de la enfermedad porfiria a los 28 años de edad y cuyas cenizas se encuentran en un bosque de secuoyas, y que todos llaman "El bosque de Paula" porque creen que su espíritu permanece allí.
Isabel habla
con desgarro de una negligencia médica y de un corte de electricidad que afectó a la máquina de oxígeno de Paula, confesando que lo último que le dijo antes de caer en coma fue que andaba buscando a Dios y no lo encontraba.
Ella rogó morir en vez de Paula, hasta el punto de enfermar, pero entendió que morir es muy difícil y, tiempo después de su partida, aún supone que el dolor acumulado durante el largo año de su agonía, está "agazapado en la casa". La tristeza nunca se va del todo, "se queda bajo la piel", dice.

-Madre de Nico, su tímido varón con el que mantiene una estrecha complicidad, no exenta de altos y bajos por intentar conservar amistad con su primera mujer, Celia. No sabían manejar la situación hasta que, un buen día, mediante el diálogo, consiguieron superarlo. Con ambos, Paula y Nico, salió de Chile durante la dictadura militar en la década de los setenta.

-Abuela de un montón de nietos, afirmando que cada día que pasaba sin verlos "era un día fúnebre". 

-Esposa de Willie Gordon con quien está casada en segundas nupcias. Dice que este abogado le transmite seguridad, tranquilidad y ternura, que percibe su presencia como el aire que se siente, que con él alcanzó el estado de 'perfecta invisibilidad' que da la convivencia y con quien anduvo -en palabras suyas- "un camino largo y abrupto, tropezando, cayendo, volviendo a levantarse juntos, pero sin traicionarse jamás". Afirma querererle, día a día, sin cuestionar qué clase de amor es ni cómo concluirá porque hasta en las peleas que han tenido le trató con nobleza. 
Él, por su parte, dice que ella era su alma, que la había esperado y buscado durante los primeros cincuenta años de su vida.

-Amiga de Tabra y Pía. La primera lo fue desde el momento de llegar a California; con la segunda considera que tiene una amistad "de la claridad del diamante".

-Suegra de Ernesto, el que fuera marido de su hija, con el que sigue manteniendo un exquisito trato, así como con su nueva esposa, Giulia, que tuvo la inteligencia de "adoptar" a Paula como amiga en vez de competir con su recuerdo.

-Suegra de Lori, segunda mujer de su hijo Nico, por la que siente verdadera adoración, pues tras intentar Lori infructuosamente tener hijos, decide arrancarse de raíz la ansiedad de ser madre para poder seguir viviendo con su marido, ejerciendo de madre 'postiza' (como ella dice) de los hijos de él. 

-También aparece Isabel como la hija que está pendiente de su madre y de su pareja, el tío Ramón (ambos viviendo los descuentos, en palabras suyas). Cuenta que escribía a su madre cartas a mano en los aviones  para contarle sus aventuras si bien, al leer las cartas una década más tarde, parece como si todo le hubiera ocurrido a otra persona.

En definitiva, Isabel Allende se nos revela como la consagrada escritora que es, contando alguno de sus rituales a la hora de escribir un libro y calificando esta aventura de "grave, tanto como enamorarse, un impulso alocado que exige dedicación fanática". 

Como he empezado diciendo, se abre en canal de la misma forma en que abierta está su casa a todas esas personas y a algunas más, a las que describe en el libro situándolas en el contexto y momento oportunos, y narrando divertidas anécdotas y confidencias que les conciernen.

Yo no he leído "Paula" ni "La Casa de los Espíritus", pero se trata de la familia de la que ya habló en estos libros y ello no ha sido impedimento para que disfrutara de esta lectura.


A medida que avanza la novela vamos descubriendo a la autora como una mujer independiente, imaginativa, dominante, valiente, generosa, exigente consigo misma (llega a decir que a su lado "siempre hay un invisible e implacable capataz, látigo en mano, criticándola y dándole órdenes"), preocupada por todos dado su miedo a perderlos tras lo sucedido con Paula. 

Mujer dotada de un afán de protección extraordinario y un inconmensurable deseo de mantenerlos unidos, incluso a aquéllos que ya tienen sus vidas rehechas.

Todos forman lo que ella llama, su “tribu”: personas allegadas con ideologías y costumbres distintas, entre los cuales aparecen situaciones variopintas (homosexualidad, drogadicción, infidelidad y divorcios), y en la que todos ocupan su lugar, siendo ella la "matriarca". 

En esta novela, que se podría considerar más bien una larga carta relatada en segunda persona, le va contando a su hija Paula, lo que les ha ido sucediendo a todos y cada uno de ellos desde que ella murió. 
Como ella misma dice "sigue arando el suelo duro de los recuerdos para escribir esta memoria", pero también sabe hacer gala de un ocurrente sentido del humor, sobre todo respecto a ella misma
A propósito de ello, cuenta como Paula se reía de ella porque las mujeres bonitas de sus libros morían siempre antes de la página sesenta, y su hija le decía que era por pura envidia, a lo que ella le daba la razón pues cree que las mujeres demasiado bellas tienen la "ruta pavimentada por el deseo de los hombres". 

Afirma haber mandado el manuscrito a quienes aparecen mencionados por si querían revisar lo escrito, y todos (excepto una o dos personas) dieron su visto bueno.


Uno de los pasajes que más me gustó es aquel en el que cuenta cómo fue seleccionada para representar a América Latina en los Juegos Olímpicos de Invierno del 2006, lo que le permitió trabar relación con personajes de la talla de Sofía Loren, de la que me llamó la atención un secreto que tiene y que rememora en el libro: mantener una buena postura y "no hacer ruídos de vieja", entre otros: "nada de quejarse, gruñir, toser, resoplar, hablar sola...".  
También me resultó interesante la alusión que hace a una mujer que conoció, Wangari Maathai, que trabaja con otras mujeres en aldeas africanas y que ha plantado más de treinta millones de árboles, ¡treinta millones! se dice pronto...

Frases como:
-"Dar hasta que duela",
-"La urgencia es inseparable del amor",
-"No hacer daño jamás y hacer el bien cuando se pueda",
-"Los demás tienen más miedo que tú" (-que se repite cuando se enfrenta a algún asunto que le parece temible-),
-"Todas las vidas pueden contarse como una novela",
son para mí suficiente aval con el que comprobar el talante de Isabel Allende, para quien todo es personal, pues se confiesa responsable de los sentimientos ajenos. 

Cree que, a veces, es mas difícil mostrar afecto que rencor, opina que la alegría es sospechosa, que no hay nada más aburrido que escuchar sueños ajenos (por eso los psicólogos cobran caro, dice) y que la vida no es una foto en que uno ordena las cosas para que se vean bien, sino un "proceso desordenado, rápido y lleno de imprevistos", y al final resulta que sólo hemos vivido aquéllo que podemos evocar.
Y estoy completamente de acuerdo con esta, para mí, genial escritora. Puede que me haya quedado un post largo, pero me parecían importantes todos los mensajes que ella ha querido transmitir en esta novela.

miércoles, 12 de abril de 2017

El amor no tiene edad

Sabido es eso de que el amor no tiene edad. Cuando empleamos esta expresión en nuestra realidad más cotidiana, parece haber detrás casos de personas muuuy mayores que se enamoran o casos en que hay una diferencia de edad importante en la pareja. Da igual el supuesto, siempre acabamos diciendo "si es que el amor no tiene edad...".

Hoy vengo a traeros un nuevo ejemplo muy próximo a mí. 

Mi hermano tuvo el sábado pasado una comida con amigos, todos casados y con niños, siendo la primera vez que mis sobrinos (que tienen ahora 20 meses), se reunían con otros que no fueran primos o familiares. 

Manel
 Pues bien, mientras mi sobrino Manel, al que yo en este post llamaba "mi rubito" y ahora llamo "mi suequito" (porque no escucha y su físico le hace justicia), daba patadas a un balón o jugaba con cochecitos (eso sí, si era dentro de un trocito de tierra mucho mejor), resulta que mi sobrino Miquel, al que hasta ahora llamaba "mi bichito", se prendó de una niña que por allí correteaba, hasta el punto en que Cupido (me imagino que sería Cupido Junior) hizo también su tarea con ella que no dejaba de tocarle a carita, como veis en la foto de abajo.

Llegó la hora de finalizar el encuentro con los amigos y a Miquel no había forma de "arrancarlo" del lugar si no era con lloros. 

Miquel
A diferencia de "mi suequito" (que hablando se enrolla como las persianas en un idioma que más bien parece chino, qué digo...¡sueco!), el vocabulario de Miquel es tan básico como claro, reduciéndose  a cuatro palabras una de las cuales no cesaba de repetir al día siguiente: "nena, nena...la nena". 

Y ahora todos le decimos con cancioncita: "Miquel tiene noviaaa" y él nos mira divertido, se sonroja y se esconde. Y yo me pregunto: ¿qué sabrá él de lo que es una "novia"?

Ay "mi bichito", que se me ha enamorado. Y lo que aún le queda por sufrir vivir....

jueves, 6 de abril de 2017

"Tarde para la ira" y "Que Dios nos perdone"

 
Año: 2016
Duración: 92 min.
País: España
Director: Raúl Arévalo
Raúl Arévalo
Premios
2016: 4 Premios Goya, incluyendo Mejor película y director novel. 11 nominaciones
2016: Festival de Venecia: Mejor actriz (Ruth Díaz) (sección Orizzonti)
2016: 5 Premios Feroz, incluyendo mejor drama, director y guión
2016: Premios Gaudí: Nominada a Mejor fotografía

En esta película el actor español Raúl Arévalo debuta como director, consiguiendo el Goya a mejor película. De sí mismo dice que, como director, ha sido mucho más exigente que como actor.
Ana y Jose

Los protagonitas son: Antonio de la Torre, que interpreta a Jose, un hombre tranquilo y algo retraído, y Luis Callejo, que es Curro, más avispado que Jose con diferencia. 
Ambos brillan en cada una de las escenas, pues sus interpretaciones son muy realistas.
Curro
Santi, El Triana
Ruth Díaz destaca como protagonista femenina, dando vida a Ana, y Manolo Solo gana el Premio Goya 2017 al Mejor Actor de Reparto, dando vida a Santi, El Triana, un personaje histriónico muy vapuleado por la vida. con un timbre de voz que provoca risa, a la vez que resulta un poquito desagradable. Leí que había tenido que ensayarla mucho y no se atrevía a mostrarla en la película, pero que era lo que pretendía el director y no hubo nada que discutir al respecto.

Según Arévalo, escribió el guion para Antonio y Luis, por lo que no hizo ningún casting.
Abundan los primeros planos en unos diálogos más bien cortos, lo que sumado a una excelente banda sonora, conforma un interesante thriller que se inicia con el robo en una joyería y que desencadena toda una trama de venganza y sed de justicia al cabo de ocho años.
La película te pone un nudo en el estómago por la crudeza de la historia en la que, según el director, pretendía hablar sobre la violencia de la personas que consideramos 'normales', las que tenemos cerca a diario en los entornos en los que nos movemos. Y puedo aseguraros que hay escenas sorprendentes, cuanto menos.

 

Tal y como decía el escritor italiano Giovanni Papini: "la ira es como el fuego, que no se puede apagar si no es al primer chispazo, ya que después es tarde".
Esta es la posible explicación que he encontrado al título de la película.

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Y sin dejar la violencia a un lado, paso a hablaros de la otra película, "QUE DIOS NOS PERDONE", donde repetimos protagonista con Antonio de la Torre:

Año: 2016
Duración: 125 min
País: España
Director: Rodrigo Sorogoyen
Intérpretes: Antonio de la Torre (Velarde), Roberto Álamo (Alfaro), Javier Pereira (gracias a Sorogoyen, Pereira fue galardonado con el Goya a Mejor Actor Novel por su actuación en "Stockholm"), Mónica López (Amparo), Luis Zahera (Alonso), Raúl Prieto (Bermejo) y María Ballesteros (Rosario), entre otros.

Premios:
2016: Premios Goya: Mejor actor (Roberto Álamo). 
6 nominaciones
2016: Festival de San Sebastián: Mejor guión
2016: Premios Feroz: Mejor actor (Roberto Álamo).

Aunque Sorogoyen dirige esta película, el guión de la misma lo firma también Isabel Peña.
Alfaro y Velarde
Se trata de un thriller policial atroz que crea mucho desasosiego, siendo brillantes las interpretaciones de absolutamente todos los personajes.
El peso de la película recae, por un lado, en Antonio de la Torre, que borda el papel de tartamudo con sus propios complejos resultando muy creíble en el mismo y, por otro, en Roberto Álamo, que se pone en la piel de un tipo agresivo y altanero, siendo la suya una interpretación soberbia. 

La historia transcurre en Madrid, en el verano de 2011, coincidiendo con el ambiente creado por el 15-M y la cantidad de turistas que vienen a nuestro país con motivo de la visita del Papa.
Es entonces cuando, aprovechando el bullicio, empiezan a sucederse asesinatos en cadena, siendo muy característicos porque las víctimas del despreciable asesino (-que el espectador sabe quién es antes que los inspectores Alfaro y Velarde, encargados de los expedientes-) son ancianas desvalidas a las que viola y mata. Tremebundo.
Ambos pretenden esclarecer unos hechos, siendo que ellos mismos esconden cada uno su propia bajeza moral.
 
De la Torre, en una entrevista que hizo en su día, dijo que el título de la película obedece a que "ninguno de los dos está libre de hacer daño, de no saber amar o de no saber vivir" porque, de hecho, ambos personajes descubren que "no son tan diferentes del asesino al que buscan", concluyendo que "la violencia nunca es redentora".

A quién le guste la violencia en el cine (claro está) o quien admire a Antonio de la Torre (a mí me parece un buenísimo actor), va servido. 
Yo suscribo lo que dijo Isaac Asimov: "La violencia es el último recurso del incompetente".

Y por acabar con una pizca de humor, añado esta imagen que he encontrado: