lunes, 19 de febrero de 2018

"El bosque animado"


Esta es la 14ª entrega de la Sección Alalimón.

Aquí os dejo el enlace a la reseña de Kirke, pues la película es una adaptación de la novela homónima del escritor gallego Wenceslao Fernández Flórez.


La película obtuvo en la II edición de los Premios Goya los siguientes premios:
-Mejor película
-Mejor actor protagonista: Alfredo Landa
-Mejor guión: Rafael Azcona
-Mejor música original: José Nieto

-Mejor diseño de vestuario: Javier Artiñano
El director, José Luís Cuerda, la estrenó en 1987 utilizando como eje central un bosque, la “fraga” de San Salvador de Cecebre, localidad situada a unos 15 kilómetros de La Coruña.

Nos encontramos ante lo que se denomina un "realismo mágico", ambientado en la Galicia rural de finales del siglo XIX y en el que, usando el género llamado coral (-no hay un protagonista principal, aunque sí varios destacados-), las vidas de los diversos personajes se van entrecruzando en el susodicho bosque. 

Es por ello que esta vez no voy a contar nada del argumento pues, al tratarse de historias separadas, correría el peligro de que perdiera encanto la película cuando la vieráis.

No obstante, daré una pincelada de los protagonistas y, a través de ella, que juegue vuestra imaginación:

Figuran en el reparto, entre otros:
Sr. D'Abondo
-Fernando Rey, que interpreta al personaje Sr. D’Abondo y Paca Gabaldón a su mujer, la Sra. de D'Abondo. Ambos son los ricachones señores del pazo.


Pilara y Hermelinda
-Encarna Paso, que interpreta a Juanita, una mujer soltera y de mal carácter, a la que solo le interesa el dinero y que explota en los quehaceres domésticos a su sobrina, Hermelinda, papel que encarna Alejandra Grepiy después a la niña Pilara, a la que tiene dentro de un puño y con la que muestra toda su hipocresía en un momento dado y que no voy a desvelar.
Pilara y el bandido
Amelia y Gloria
-Alicia Hermida y Amparo Baró, que interpretan a Amelia y Gloria, las parientes de clase alta que vienen de Madrid para tomar los aires gallegos (y a las que cualquiera les habla de meigas o de la Santa Compaña porque se ponen de los nervios).
La Moucha

-Maria Isbert, que encarna a La Moucha, que es una sanadora que está postrada en la cama, desde donde ofrece consejos.

-Tito Valverde, que interpreta al pocero Geraldo. Está cojo y lleva una pierna de hierro que engrasa con aceite para que no chirrie cuando cree que puede ver a Hermelinda, de quien está enamorado.

Fendetestas y Geraldo, el pocero 
-Miguel Rellán, que interpreta a Fiz de Cotovelo, muerto que no puede descansar en paz por no cumplir su promesa de ir a San Andrés de Teixido y que anda como alma en pena como si fuera componente de la Santa Compaña.

-Y
 Alfredo Landa que, en el papel del bandido del bosque con el sobrenombre de Fendetestas, se esconde de la justicia y asalta a todo aquel que pasa por él, aunque en el fondo su corazón sea noble e inspire simpatía.
Fendetestas, el bandido

Hay diálogos y frases que no tienen desperdicio:

-"¿Qué quieres de mí, unas misas?" (bandido)
-"Lo has dicho como si las llevaras en el bolsillo" (el "alma en pena")

-"No eres un bandido pues los bandidos saben cómo entrar en las casas ajenas" (Pilara).

-"Yo era...como si dijéramos...novio de Hermelina" (Geraldo a Pilara).

-"Todos los bosques tienen derecho a tener su aparecido" (el "alma en pena").
 
-"Ya que te vas a morir, ¿por qué no me dejas de bruja de la aldea" (madre de Pilara a La Moucha).

Y escenas tiernas (como la de Pilara bailando con una almohada en su habitación) o en las que un@ se ríe con ganas (como la que provoca que las hermanas ricas madrileñas pongan pies en polvorosa "porque la Santa Compaña gemía"). Hay que ver la película para saber el porqué de las mismas.

Y con la frase que figura abajo acaba este film que, sin ningún género de dudas, recomiendo por lo bien hiladas que están todas las tramas, por la extraordinaria mezcla en ellas tanto de crítica y desigualdad social como de sutil ironía y, cómo no, por la magnífica interpretación de todos los personajes y, en especial, de Alfredo Landa:


lunes, 12 de febrero de 2018

Llamadas perdidas



Sara lo odiaba a muerte. Nunca se llevaron bien y ahora sabía el daño que él estaba haciendo a su amiga Carmen con las dichosas llamadas perdidas que a cualquier hora del día, noche o madrugada le realizaba. Sonaban dos o tres pitidos y, de nuevo, el teléfono recobraba su silencio.

Después de un año de noviazgo, fue Carmen quien quiso darse un tiempo y a él le estaba costando asimilarlo aunque, la verdad sea dicha, ella tampoco lo llevaba demasiado bien.

La muy astuta de Sara, un día que Carmen le pidió el teléfono para llamarle desde un número desconocido y así poder escuchar su voz, lo guardó en su agenda hasta que, viendo a su amiga cada día más triste, una tarde estalló y le envió un mensaje de texto a él diciéndole: "O dejas de hacer llamadas a Carmen o vas a saber quién soy yo".
Total, como él no conocía su número, qué más daba, nunca lo iba a descubrir.

Días más tarde, Sara confesó a Carmen lo que había hecho (totalmente satisfecha con lo que consideraba una proeza) e instintivamente recibió de ella una bofetada.

En aquel mensaje de texto que Sara envió se le había escurrido como agua entre los dedos lo único que tenía de él, unas señales en su teléfono que indicaban que aún la recordaba a todas horas.



232 palabras

*Presentado a concurso en la Comunidad Relatos Compulsivos, teniendo que usar las palabras:astuto, estallar y bofetada.
Máximo 350 palabras (-de nuevo me quedo la 6ª-).


lunes, 5 de febrero de 2018

"Elegy"


  • Duración: 108 minutes
  • Guión: Nicholas Meyer
  • Directora: La recientemente oscarizada Isabel Coixet por "La librería", que obtuvo 12 nominaciones a los Premios Goya de este año.
    Ha comentado, a raíz de ello:  "No
    siento presión. Para mí, el regalo ha sido poder hacer la película como yo soñaba".

    Autora de otras películas (-que sí he visto-) como  "Mi vida sin mí" de 2003 (reseña) y "La vida secreta de las palabras" de 2005  (ganadora de 4 Goyas incluyendo mejor película), siendo "Elegy" su primera producción íntegramente norteamericana (-esta última la vi hace casi un mes-).
     
  • Protagonistas
-Penélope Cruz, que da vida a Consuela Castillo
-Ben Kingsley, interpreta a David Kepesh
-Patricia Clarkson es Carolyn
-Peter Sarsgaard, es el Dr.Kenny Kepesh, hijo de David, y
-Dennis Hopper, es George, amigo de David.

"La vejez no está hecha para los cobardes" dijo Betty Davis, pero fue Leon Tolstoi quien dijo que "la mayor sorpresa en la vida de un hombre es la vejez" pues, según él, se acerca a hurtadillas y acto seguido te estás preguntando cómo es posible que siga involucrándose en las comedias de la vida humana porque en la cabeza nada ha cambiado.


Así comienza la película"Elegy", basada en la novela corta "El animal moribundo" del estadounidense Philip Roth, escrita en 2001. 
David y su hijo

Tiene un elenco muy logrado encabezado por el actor Ben Kingsley que, como ya dije, se pone en la piel de David Kepesh, carismático profesor universitario de crítica literaria ya entrado en los sesenta, divorciado hace muchos años y padre de un hijo, Kenny, con el que no tiene una buena relación.
Carolyn


Carolyn aparece como la madura amante ocasional de David. Mujer que nada le exige y de la que no espera ningún compromiso.

George y Davd

Importante es también la relación de David con su amigo George (Dennis Hopper), un prestigioso poeta al que le gusta serle infiel a su esposa con mujeres más jóvenes. 

Pero realmente la historia arranca cuando David ve por primera vez a Consuela Castillo (Penélope Cruz) en su clase (-él tenía 62 años y ella es una sensual cubana de tan solo 24 años, aparentemente frágil pero de naturaleza fuerte-). Es en ese momento cuando su vida da un giro radical. Ella siempre se vio vulnerable a la belleza femenina porque no sabe cómo llevarla. De hecho, él le dice "hay algo en usted que invita a la formalidad. Muestra una elegante austeridad".

Consuela y David
Al final del trimestre, David organiza una gran fiesta en su espacioso apartamento e invita a Consuela, despertándose en él sus sentidos eróticos, a pesar de que siempre ha sido para él una regla inflexible no ponerse nunca en contacto con ninguna de las estudiantes.
Pero en un momento dado le dice "podemos ir a mi casa. Allí seré el único que te mirará". Ella le pregunta si hará algo por ella, a lo que él asiente, siendo su petición que le toque el piano.

Él es consciente de la paradoja que encierra verse ya mayor a los ojos de la sociedad (aún conservando un cierto atractivo), pero todavía  rebosante de impulsos eróticos. 
Inicialmente le mueve un deseo puramente sexual hacia Consuela, pero con el tiempo (por más que se niegue a reconocerlo), se da cuenta de que lo que siente hacia ella es amor. Se pregunta: "¿Se puede conocer a una persona encantadora sin que medie el sexo? Imposible". 
Además, celoso como es de su independencia, es incapaz de reconocer que también es amor verdadero lo que ella siente por él, siendo un hecho inesperado (en el que no voy a entrar) el que les reconcilia.
En un momento dado ella le pregunta "¿Quieres estropearlo todo?. Pues tendrás que confiar en mí".

David se da cuenta de que hay que dejar de preocuparse menos por envejecer y más por madurar, así como dar las gracias por haber tenido un único encuentro.  

"Me he pasado la vida saltando de una relación a otra porque ello me hacía creer que no estaba solo y el tiempo no pasaba", se dice a sí mismo, a la vez que piensa que las mujeres guapas "son invisibles. Vemos la cáscara que encierra la belleza. Estamos tan deslumbrados por el exterior que nunca conseguimos llegar al interior".
 
Consuela y David
Es una película en la que está presente, además de un humor agridulce, los terribles celos en las fantasías de David (imagina a Consuela en brazos de un amante imaginario) y, a la vez, esa angustia por envejecer. 

Todo ello con una delicada música de piano, pues Bach y Beethoven suenan en la banda sonora.

l personaje principal de la película intenta escapar de su vida por medio del sexo", explica Coixet, pero al final "es a través del sexo como encuentra el amor. Me parece bastante bonito”.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/367718/0/elegy/penelope/cruz/#xtor=AD-15&xts=467263
Hasta aquí lo poco o mucho que quería contar sobre el argumento.

Isabel Coixet
Informándome más sobre la directora y sobre el sentido de la película me he encontrado con que Isabel Coixet ha explicado en alguna ocasión que "el personaje principal intenta escapar de su vida a través del sexo, pero al final es a través del sexo como encuentra el amor. Me parece bastante bonito".

La propia Penélope Cruz (-homenajeada en los premios Gotham por esta película; es más, algunos críticos la consideraron candidata al Oscar-), dijo de su personaje que "él no es un depredador ni ella una víctima, sino que ella sabe por qué quiere estar con él".
“El personaje principal de la película intenta escapar de su vida por medio del sexo", explica Coixet, pero al final "es a través del sexo como encuentra el amor. Me parece bastante bonito”.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/367718/0/elegy/penelope/cruz/#xtor=AD-15&xts=467263
“El personaje principal de la película intenta escapar de su vida por medio del sexo", explica Coixet, pero al final "es a través del sexo como encuentra el amor. Me parece bastante bonito”.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/367718/0/elegy/penelope/cruz/#xtor=AD-15&xts=467263

“El personaje principal de la película intenta escapar de su vida por medio del sexo", explica Coixet, pero al final "es a través del sexo como encuentra el amor. Me parece bastante bonito”.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/367718/0/elegy/penelope/cruz/#xtor=AD-15&xts=467263
En una entrevista a Isabel Coixet en El Cultural, se le preguntó "si cuando leyó la novela, conectó con ella de una forma íntima".

Ella contestó que la leyó de un tirón, añadiendo: "siempre me ha obsesionado la diferencia de edad, la ausencia del que fallece…Mis parejas han sido siempre mucho más jóvenes o mayores. Y la novela habla de relaciones amorosas entre profesores y alumnos, de la fascinación mutua entre los que guardan la llave del mundo del conocimiento y sus discípulos. En la novela ocurre pero se da también un giro en los roles".
David y Consuela
Cuenta que Philip Roth, el escritor de la novela, la llamó la medianoche previa al primer día de rodaje para darle su mejor consejo: "Me dijo: Isabel, no olvides que el cuerpo tiene más memoria que el cerebro”.
  
Ella cree que Roth es Kepesh (-pero se abstiene de garantizarlo-), y afirma que: "no sabe si hubo una Consuela Castillo real. Le dije (a Roth) lo que significa Consuelo en castellano y le pedí cambiar el nombre. Me replicó que por encima de su cadáver (...). Supe que había habido una mujer importante en su vida y que el nombre de su madre era Consuelo".

Según Coixet, banalizar la historia para intentar que fuese comercial no tenía sentido y su fórmula fue mezclar pasión con sentido común. Y, en su opinión, funcionó. También añade "¡Cualquier relación es una trampa! Aparentemente, él domina a Consuela, pero no es así". 

Y aquí una servidora (-que también se llama Consuelo y tiene una madre y una abuela con el mismo nombre-) opina como David Kepesh: "el tiempo pasa mientras miramos a otro lado", así como que hay relaciones que son como una montaña rusa y, como todas las atracciones, llega un momento en que se acaban y se tarda tiempo, mucho tiempo, en recuperar el equilibrio.




lunes, 29 de enero de 2018

Cuestión de números.

Maruja iba a perder el tren si esperaba a que fermentara la masa que había preparado con esmero para hacer los panecillos de San Martín de Porres. Se acercaba la festividad de este santo y se había comprometido con las monjas Dominicas a las que, altruístamente, ayudaba desde que se produjo aquella iconoclasia en algunas imágenes de su Iglesia.

Las pobres vivían atemorizadas y Maruja bien que lo sentía, pero ese día se había comprometido con su hija Marga en ir a su casa para cuidar de su nieta ya que le tocaba trabajar de enfermera en el turno de noche. Desde que Marga se separó necesitaba que le echara una mano con la pequeña.

Pensó que lo ideal sería dejarle una notita a Marcial, su marido, sugiriéndole que cuando llegara a casa después de trabajar, dado que la pasta ya estaría lista, hiciera con ella unos cien panecitos, los colocara en una bandeja y metiera ésta en el horno; que los dejara cocer durante 45 minutos a una temperatura de ciento ochenta grados y que, después, sacara la bandeja del horno, pudiendo ya dar por finalizada la tarea.

Marcial cuando llegó vio la nota y, con su mejor voluntad, se aseó un poco y se puso manos a la obra haciendo cuarenta y cinco panecitos, cociéndolos durante 180 minutos a una temperatura de cien grados.

Cuando Maruja volvió a casa la mañana siguiente, después de que su hija regresara de trabajar toda la noche, notó que olía a quemado mientras subía las escaleras y, a medida que se iba acercando a su vivienda, el olor se iba haciendo más insoportable.

Abrió la puerta de casa con sumo cuidado y, de puntillas, se fue acercando a la cocina. Intuía que Marcial aún estaría acostado pero ella no iba con cautela por no despertarle, sino porque se temía lo peor.

Se quedó de pasta (pero esta vez de boniato) cuando vio la cocina, el horno, la bandeja....y lo que se suponía que eran los panecillos.




335 PALABRAS

*Presentado a concurso en la Comunidad Relatos Compulsivos, teniendo que usar las palabras:
tren, fermentar e iconoclasia. Máximo 350 palabras (obtuve la 6º posición de 15).
 

lunes, 22 de enero de 2018

El 'hombre 10'

 

Cuando mis amigas y yo éramos lindas jovencitas íbamos todos los días a la playa. Éramos (-somos-) afortunadas porque la tenemos al lado de casa. 
Por la mañana nos bañábanos y tomábamos el sol, y al atardecer volvíamos para, con un poco de suerte, ver trotar a un chico a caballo por la misma orilla del mar. Tenía el pelo negro y ondulado, torso moreno y unos dientes blanquísimos que adornaban una cautivadora sonrisa que, normalmente, tenía a bien mostrarnos. Éramos presas de aquella estampa, un auténtico deleite para nuestros ojos ávidos de aventuras.

Una de mis amigas lo bautizó con el nombre de 'hombre 10' (por analogía con Bo Derek, considerada en su día la 'chica 10' y porque también sentía pasión por los caballos). 

Mi amiga sabía por terceras personas que su mujer era médico, que tenían una niña pequeña y que vivía muy cerquita, despertando en nosotras este dato tanta curiosidad que nos faltó tiempo para averiguar dónde habitaba. Pudimos constatar que se trataba de un precioso chalet con muchas comodidades, pero en ningún caso lo hubiéramos considerado suntuoso.

A la niña la paseaba siempre el abuelo. Nos llamaba la atención ver a un señor ya bastante mayor empujar habitualmente el carrito por el carril bici pero, sobre todo, nos enternecía el cariño con el que le iba adecuando siempre la sombrilla para que no le diera el sol en la carita.
Así, día tras día, hasta que dejamos de verle y supimos que ese pobre hombre, que tanta dedicación prestaba a su nieta, había fallecido, tomando el relevo una chica joven que parecía extranjera y que pensamos que debía ser la 'niñera'.

Pues bien, la otra noche casualmente ví de nuevo al 'hombre 10'. Después de muchísimos años nos cruzamos por la acera que separa el mar de una amplia avenida. Me resultó curioso el encuentro porque yo sé quién es él y él no sabe (-o eso creo-) nada de mí.
Le reconocí porque no ha cambiado mucho: sigue siendo un hombre esbelto y de piel morena, tiene el pelo ya canoso, arrugas en la frente y una sonrisa un tanto cansada en su bello rostro. 
En esta ocasión era él quien, bajo la luz de la luna, empujaba lentamente el carrito con la niña a la que arropaba con suma delicadeza con una manta, a pesar de que llevaba gorro y bufanda.

Obviamente, la niña ya es mayor. Si sigue yendo en carro es porque nació con parálisis cerebral por culpa de una negligencia médica de los 'colegas' médicos de su madre (-un exceso de confianza en el momento del parto, se dijo-).  Demandaron al colectivo médico, la sentencia les fue favorable y se les concedió una indemnización (-supongo que de ahí chalet con rampas, caballo, niñera...-).

La estampa de padre que me mostró esta vez me llevó a pensar que, verdaderamente, a esta persona le hacía justicia el nombre que en su día se le puso de 'hombre 10'.

lunes, 15 de enero de 2018

"Pastel de pera con lavanda"


Para compensar la última entrada tan amarga, hoy vengo con una propuesta diferente y bien dulce. 

Se trata de una comedia romántica francesa realizada por Éric Besnard y estrenada en 2015, rodada en el idílico paisaje de la Provenza francesa que, con sus maravillosos campos teñidos de morado por las flores de lavanda, se convierte en perfecto escenario de un romance bastante sui géneris, entre la estrella francesa Virginie Efira Louise (Louise Legrand) que interpreta a una atractiva viuda con dos hijos y con graves dificultades para sostener el negocio que dirigía su marido consistente en árboles perales y campos de lavanda, y Benjamin Lavernhe (Pierre), acogido por un librero (Hervé Pierre, que interpreta a Jules), que lo trata como un hijo ya que su madre murió. 

Jules y Pierre

Otros personajes son Lucie Fagedet (Emma, la hija de Louise) y Léo Lorléac'h (Félix, hijo de Louise).

Como he podido leer al interesarme por la película, "el cine de Hollywood en los años 80 con la película "Rain Man" (1988) difunde una imagen del aspecto autista pero no es hasta el año 1994 que se incluye la categoría de Síndrome de Asperger dentro del Trastorno del Espectro Autista".

La película trata con muchísimo tacto este trastorno mental, el Síndrome de Asperger, el mismo que confiere a Pierre su particular personalidad.
Pierre y Félix
Destacan sobre todo sus virtudes: una increíble inteligencia, su rapidez mental para solventar problemas, la capacidad de observación, que es tremendamente sensible, su sinceridad máxima, la total falta de materialismo y que demuestra preocupación hacia el entorno familiar de Louise.

Él no le podrá ofrecer nada más que su particular presencia y ella necesita alguien que le ayude con las cuentas, por lo que se traba entre ellos una relación que dista mucho de ser la típica historia de amor, pero lo cierto es que ambos se complementan.

  • Louise (a Pierre“No puedes aparecer en la vida de la gente sin más. No puedes quedarte, ni me conoces”.

  • Pierre (a Louise) “Sí te conozco. Eres testaruda, caótica, frágil… preciosa”.
    Louise y Pierre
Por lo demás, viendo la película es difícil resistirse, además de a los sugerentes paisajes de la Provenza, a los dulces recién horneados por Louise.

Louis y Pierre
    • Louise (a Jules, el librero): Pierre es diferente, ¿no?”.
    • Jules: “Es honesto, fiel, no le desea el mal a nadie…por supuesto que es diferente. No es como la mayoría. Y cuando alguien le gusta… pellizca. Pierre vive las cosas mucho más intensamente que tú y que yo".

    La película ha batido récords en taquilla en Alemania con más de 500.000 espectadores.

    Yo dedico este post a M., una niña tan dulce como los pasteles de Louise, alumna del instituto en el que trabajo y que tiene ese problemita además de un auténtico y desinteresado aprecio por mí, consiguiendo, cómo no, que yo lo tenga también por ella. 


    M.
     Al principio venía todos los días a verme pero sus educadoras se lo prohibieron justificando, como es lógico, que debe relacionarse con l@s demás niñ@s y que no estaría bien que tod@s los alumn@s hicieran lo mismo. 

    Ahora sólo le permiten venir a verme los viernes antes de marcharse a casa y cuando haya algún evento especial, y me cuentan (cosa que a mí me pone muy contenta) que ella espera ansiosa que llegue este día de la semana.

    Yo, cuando asoma la cabecita por la puerta de mi despacho, le dibujo con mi mano derecha una sonrisa en mi cara (-porque siempre le digo que tiene que sonreír más-) y ella, automáticamente, lo hace. Le doy un abrazo y se me acurruca como si fuera un cachorrito, ¡es todo ternura!.

    Aunque sé que ella maneja internet no le voy a hablar de la existencia de este post, que aquí queda. 

    Conozco a sus padres y me consta que tiene todo lo que necesita y más; sobre todo, mucho amor que se gana a pulso día a día ya que es todo corazón.

    miércoles, 10 de enero de 2018

    "Fe de etarras"

    ¡Hola amig@s! 

    Aquí estoy de nuevo tras el parón de las vacaciones navideñas. 
    He visto muchas películas durante las mismas pero tan solo reseñaré las que, por un motivo u otro, más me han llamado la atención.

    Empiezo con ésta:


    En 2009, tras el estreno de "Pagafantas" Borja Cobeaga (-guionista de "Ocho apellidos vascos"-) empezó a pensar en llevar a cabo esta comedia pero el tema de ETA aún suscitaba recelos.

    Se estrenó el 12 de octubre en la plataforma audiovisual Netflix.
    "No era fácil hacer humor sobre ETA, pero el contexto ha cambiado desde que la banda no está activa y lo que antes era provocador, ahora se lleva mejor", ha señalado el director.
    "Si es creíble no resultará ofensiva, porque no hay intención de parodia", añadió.

    Cabe comenta
    r que en su día se suscitó polémica por el cartel utilizado en la campaña de promoción, pues lo colgaron en un edificio de San Sebastián y la Asociación de Víctimas del Terrorismo creyó que era "de mal gusto al considerar que suponia una humillación para los afectados por los atentados de ETA". 
    El caso fue finalmente archivado por la fiscalía tras comprobar que el anuncio no podía ser catalogado como un delito de humillación para las víctimas del terrorismo etarra. 

    Los protagonistas son: Javier Cámara, Julián López, Miren Ibarguren y Gorka Otxoa.

    Los cuatro forman un pintoresco comando etarra en una pequeña capital de provincias española que, en el verano de 2010, viven atrincherados en un piso franco a la espera de recibir una llamada para pasar a cometer un atentado. Todo ello mientras el equipo de fútbol español, la Roja, acumula triunfos en el Mundial de fútbol. 

    Hasta que esa llamada se produce les suceden todo tipo de cosas surrealistas, como que un vecino les invite a ver la final en su casa o que una vecina les pida reformas en su piso ya que le hicieron saber que se dedicaban a ello.

    Se trata simplemente una entretenida película de humor negro, con personajes divertidos, y en la que resulta ocurrente el juego de alteración de las letras del título de la misma con las que figuran en la frase de abajo.